Pensamientos negativos

No paramos de pensar, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Incluso, mientras dormimos, nuestro cerebro sigue funcionando, como podemos comprobar con nuestros sueños.

En ningún sitio nos han enseñado a gestionar nuestros pensamientos o cómo manejarlos, por lo tanto es habitual que muchas personas en ciertos momentos podamos tener pensamientos negativos, obsesivos, paranoicos, ansiosos, hipocondríacos, etc.

orta16También es normal que muchas veces no sepamos bajar el volumen a nuestros pensamientos, ya que tanto en la educación tradicional como en la sociedad en la que vivimos hay una sobrecarga mental y un exceso de racionalización y mentalización, tendiendo a ignorar sentimientos y sensaciones corporales.

Como en todo, la clave está en el equilibrio. La mente es muy útil, nos da ideas creativas, soluciones rápidas, procesamiento de mucha información y comprensión sobre el mundo en el que vivimos. Como decía una campaña para el consumo responsable de alcohol en los jóvenes “Si te pasas, te lo pierdes” o en este caso podría ser “Si te pasas, te pierdes… en tus propios pensamientos”. Ahí es cuando dejamos de ver claramente la realidad y la empezamos a deformarla. Entonces, ¿Cómo hacemos para tener un poco más de equilibro en nuestros pensamientos?

La estrategia de forzarnos a no pensar en ello suele ser contraproducente: En el momento en que comenzamos a pensar en cosas negativas, tratamos de expulsar inmediatamente estos pensamientos y evitarlos. Sin embargo, erradicar los malos pensamientos no es tan fácil como parece, e incluso puede costarnos más sacarlos de nuestra mente. Por otra parte, Somos Humanos, somos racionales y generalmente tenemos el mismo tipo de pensamientos negativos, echa un vistazo para identificar los tuyos:

– Pensar en blanco y negro, de manera extremista, sin dejar lugar a los grises: Si algo malo ha ocurrido es sólo por mi culpa, y no hay solución: “He fallado por completo”, “cualquier otro podría hacerlo”, “esto sólo me pasa a mí”, etc.

– Saber lo que piensan los demás: Por ejemplo “creen que soy aburrido” o “piensan que soy un torpe”. Lo siento, pero eso no es ni más ni menos que lo que tú crees que piensan. Para salir de ello, puedes pararte a reflexionar, ¿Para qué pienso yo esto, qué consigo?

Adivinar el futuro: Pensar que el futuro va a desarrollarse de cierta manera, cuando en realidad no tenemos ni idea. “No tiene sentido intentarlo”, “Me va a salir mal”, “No voy a poder”, etc. En mi caso por ejemplo he usado esta manera de pensar para prevenir futuras decepciones: “Si voy con el no por delante, cuando me venga algo positivo me alegraré más y cuando me venga algo negativo estaré preparada”. Error total, este tipo de pensamientos nos llevan al bloqueo, a ser negativos, tener menor autoestima y confianza en nosotros mismos y además, sufrimos hasta que llega lo bueno y cuando llega, quizás hasta no lo podamos disfrutar tanto por estar teñido del pesimismo anterior.

– Generalizar: Sin darnos cuenta, pensamos que, si algo ha pasado una vez, volverá a repetirse. “Soy muy despistada, lo pierdo todo”, decimos. Puede ser en algunas ocasiones, pero también puede que tengas cosas que te duren muchos años.

– Minimizar lo positivo: Nos cuesta reconocer nuestros logros: “Me ha salido bien el examen, pero cualquiera puede hacerlo mejor”, “Ha sido suerte” o “Es que era muy fácil”. No hay razón para minusvalorar las cosas que hacemos bien, volvamos a preguntarnos ¿Para qué me trato así?

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– Insultarnos y menospreciar a los demás: Aparecen en nuestra mente en forma de insultos: “soy un inútil”, “mi jefe es tonto”…Todos caemos en este juego día sí y día también, el problema es que en muchas ocasiones, nos creemos lo que pensamos y acabamos tratándonos a nosotros mismos o a los que nos rodean de forma acorde al insulto que les estamos dedicando.

Antes de pasar a solucionar esto, puede ser bueno estar en contacto con ello y poder aceptarlo. Normalmente cuando algo no nos gusta, pasamos directamente a solucionarlo de manera automática, sin reflexionar sobre ese mecanismo nuestro, para qué lo hacemos, cómo lo vivimos, etc. Lo negamos en nosotros porque no nos gusta ser así y pasamos a cambiarlo directamente.

Desde Somos Humanos proponemos aceptar lo que nos pasa antes de querer cambiarlo, así podemos integrar esa parte como nuestra y estar más en contacto con nuestros fallos o como a algunos nos gusta llamarlo, nuestra parte no tan sana o nuestra parte enferma. A través de la terapia Gestalt en Leganés que realizamos en Somos Humanos, nos enfocamos en las estrategias para equilibrar nuestros pensamientos y emociones.

El siguiente puede ser un buen esquema a seguir, vamos a reflexionar sobre cada paso y a ver cómo podemos ponerlo en práctica en los siguientes posts:

1.Darse cuenta

2.Aceptar

3.Cambiar

                                                                                                                                  

Laura Castellanos

Psicóloga en Leganés – Somos Humanos

Terapia Gestalt en Leganés

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3 comentarios en “Pensamientos negativos

  1. Antonio dijo:

    He reflexionado sobre esto en infinidad de ocasiones. Controlar el pensamiento en mi opinión es clave pero hacerlo no es sencillo. Me guardo este enlace. Creo que es útil tenerlo en cuenta y agradezco el artículo. Saludos.

    Me gusta

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